Logo Indura
 Buscador

Publicada el 14-01-2021
Nitrógeno líquido contribuye al sabor intacto de aguas y jugos además de un envasado sustentable.

El consumo de agua embotellada en nuestro país ha venido al alza en los últimos años, pasando de 18 a 38 litros per cápita, entre 2008 y 2018; esto, a propósito de la búsqueda de una vida más saludable y los nuevos hábitos alimenticios de los consumidores. Factores como éste, inciden en la constante mejora de la calidad no sólo del agua sino también del jugo y otros bebestibles.

La industria busca renovarse constantemente como en el caso del envasado de aguas y jugos con nitrógeno líquido, tecnología que garantiza la mantención del producto tal como fue elaborado. “Este gas de alta pureza, y libre de contaminación física, química y microbiológica, cumple con altos estándares internacionales de calidad, generando una atmósfera inerte que evita la oxidación de algunos compuestos naturales que dan sabor a los líquidos”, afirma Claudia Sánchez, subgerente de Negocios Vitivinícola y Alimentos de INDURA.

Detalla que “se aplica una gota de nitrógeno líquido durante el proceso final del envasado, el cual se gasifica rápidamente, desplazando el aire que contiene oxígeno, para así evitar la oxidación de componentes naturales”. Esta solución contribuye también en un envasado más sustentable, tema muy relevante hoy para la producción en las compañías. “El cambio de estado de nitrógeno líquido a gaseoso es muy rápido y genera un gran volumen de gas -casi 600 veces de aumento en su tamaño- por lo que gracias al uso de este gas el envase queda presurizado, lo que permite disminuir la cantidad de material utilizado en la botella (PET), generando menos rigidez y por ende, implica menor cantidad de material a reciclar”, indica Claudia Sanchez

 

‹‹

SUGERENCIAS

‹‹
Chatea con nosotros en WhatsApp